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El que preguntó y no volvió
no se pierde.

La mayoría de las ventas no se pierden por precio: se pierden porque nadie volvió a escribir. El seguimiento automático retoma a quien pidió un precio y se quedó callado, y le llega a tu equipo solo el que ya está listo para hablar.

Mira el seguimiento.

Esto es lo que pasa cuando alguien pregunta un precio y se queda callado. Corre solo, con el reloj acelerado: mira dónde entra el seguimiento, qué dice y cuándo se detiene.

Camila Ordóñez · 099 ··· ··42 WhatsApp

La conversación, tal como le llega a la persona

  1. Martes, 10:12

    • Buenas. Vi el Sportage 2020 en su página. ¿En cuánto está y reciben mi Sail 2019 como parte de pago?
    • ¡Hola! El Sportage 2020 con 92.000 km está en USD 24.500, y sí, recibimos tu carro como parte de pago: el avalúo se hace acá en el patio y toma unos 40 minutos. ¿Lo verías al contado o con crédito?
  2. Martes, 10:14

    • Con crédito. ¿Cuánto me quedaría la cuota?
    • La cuota la define tu banco según tu perfil, así que no te voy a lanzar un número al aire. La entrada arranca en el 20 % y la precalificación se hace acá con tu cédula, en minutos. ¿Te aparto la prueba de manejo esta semana?
  3. Martes, 10:15

    • Déjame verlo y te escribo.
    • Y no volvió a escribir. Aquí se pierde la mayoría de las ventas: no por el precio, sino porque nadie retomó la conversación.
  4. Martes, 13:15

    • Tres horas después · seguimiento 1 de 3
    • Camila, te dejo el dato que faltaba: ese Sportage tiene un año de garantía y pasó los 120 puntos de revisión antes de salir a la venta. Si quieres, te aparto media hora mañana para que lo pruebes y te avaluamos el Sail el mismo día.
  5. Miércoles, 11:00

    • Al día siguiente, sin respuesta · seguimiento 2 de 3
    • ¿Sigues mirando el Sportage? Si te sirve, le pido al asesor que te precalifique el crédito antes de que vengas: así solo traes la cédula y no pierdes el viaje.
  6. Viernes, 10:30

    • Tres días después · seguimiento 3 de 3, el último
    • No te escribo más por aquí, Camila. Si en algún momento quieres probarlo, me dices el día y te lo aparto. Acá quedo.
  7. Viernes, 10:41

    • Sí, disculpa la demora. ¿El sábado a las 11 puedo ir?
    • Listo: sábado 11:00, prueba de manejo de 30 minutos. Trae la licencia vigente y la matrícula del Sail para el avalúo. Hoy mismo te confirmo que el Sportage siga disponible.
    • El seguimiento se detuvo solo en cuanto contestó. La ficha pasó a «Cita reservada» y el asesor recibió el aviso con toda la conversación: no tiene que leer nada más para llamarla.

Demostración con un negocio inventado: el patio, la conversación y la persona no existen. Los mensajes del agente son los que de verdad enviaría, con los mismos límites: no da cuotas ni tasas, y no promete que un seminuevo siga disponible.

Qué hace, exactamente

Todo esto pasa sin que nadie de tu equipo se acuerde de hacerlo, que es justamente el punto:

  • Seguimiento automático por WhatsApp a quien pidió precio y no volvió a responder.
  • Rango de precio al instante en la conversación, cuando el plan lo incluye, con las reglas que tú definas.
  • Recordatorio de cita antes de la hora, para que la agenda no se llene de gente que no llega.
  • Cada interesado calificado y con contexto: tu equipo abre la ficha y ve qué preguntó, qué se le respondió y en qué quedó.
  • El embudo a la vista en el panel: los interesados por estado, y la plata que hay en cada columna.

Cómo se hace

El seguimiento no es un mensaje masivo. Sale de la conversación que esa persona tuvo, en el momento en que tiene sentido, y se detiene solo si contesta o si pide que no le escriban más.

  1. Las reglas. Se define a quién se le hace seguimiento, cuándo y cuántas veces. Sin insistir de más: eso quema el número.
  2. Los precios. Se cargan tus reglas de cotización: qué entra, qué depende del caso y qué no se cotiza por chat.
  3. El panel. Se arman los estados de tu embudo con los nombres que tu equipo ya usa.
  4. Medición. Se mira qué mensajes traen respuesta y se ajustan.

Qué hace falta de tu lado

  • El agente de WhatsApp funcionando: el seguimiento viaja por ahí.
  • Tus reglas de precio, aunque sean rangos: qué se puede decir por chat y qué no.
  • Los estados por los que pasa un interesado en tu negocio.

Qué no hace

Decirlo aquí sale más barato que descubrirlo en la tercera reunión.

  • No es envío masivo ni campañas a listas: se le escribe a quien ya conversó contigo.
  • No cierra la venta. Deja al interesado listo y avisado; el cierre lo hace tu equipo.
  • No inventa precios. Si algo no está en las reglas, lo deriva a una persona.
  • El seguimiento automático entra desde cierto plan en adelante, no en el más pequeño.

Lo que más
nos preguntan.

Si tu duda no está aquí, pregúntasela a IntelliA: responde a cualquier hora.

Depende de cuántas veces y de qué se le diga. Por eso las reglas se definen contigo y el seguimiento se detiene en cuanto la persona contesta o pide que no le escriban. Un seguimiento bien puesto se agradece; uno que insiste cinco veces quema el número.
Es un rango referencial, y el agente lo dice así. El precio exacto sale del diagnóstico. El rango sirve para que la conversación no se muera en «depende».
Sí, en el panel: cada conversación, cada interesado y cada cita, con el historial. También se puede exportar a Excel.

Media hora y
un mapa claro.

La consultoría es gratis y no es una llamada de venta: salimos de ahí con qué automatizar primero y qué esperar. Elige la hora que te sirva.

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